El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó este viernes que nominó a Kevin Warsh, exgobernador de la Reserva Federal, para encabezar esa institución.
“Conozco a Kevin desde hace muchos años y estoy convencido de que será uno de los grandes presidentes de la Fed, posiblemente el mejor”, escribió Trump en Truth Social.
«Nunca te dejará tirado», añadió.
Warsh debe reemplazar al actual presidente de la Fed, Jerome Powell, cuyo mandato termina en mayo.
Trump hizo su anuncio a primera hora de la mañana, antes de la apertura de Wall Street, que esperaba su decisión con impaciencia. La bolsa no se inmutó y abrió con modestas variaciones a la baja.
Desde su regreso a la presidencia hace un año, Trump se ha enfrentado duramente con Powell, con la exigencia de que se reduzca la tasa de interés.
En su última reunión esta semana, la Fed optó por mantener sin cambios los tipos de interés de referencia en un rango de 3,50% a 3,75%.
– Los desafíos del próximo presidente –
Warsh, oriundo de Nueva York, ha intensificado recientemente sus críticas a la Reserva Federal, y respaldado muchas de las posiciones de Trump y su administración.
Antes trabajó como banquero de fusiones y adquisiciones en Morgan Stanley.
En el primer mandato de Trump se consideró a Warsh para la presidencia de la Fed -en sustitución de Janet Yellen-, pero finalmente el gobierno eligió a Powell.
Mientras Trump sigue pidiendo tasas de interés más bajas para impulsar la economía, todas las miradas estarán puestas en cómo Warsh defiende la independencia del banco central frente a la política.
Trump ha intentado destituir a la gobernadora de la Reserva Federal Lisa Cook por supuestas irregularidades hipotecarias, lo cual desató una batalla legal que probablemente será crucial para determinar cuánta discreción tiene el presidente a la hora de remover a altos funcionarios del banco central, un organismo independiente del gobierno de turno.
La administración Trump también ha iniciado una investigación sobre Powell por las reformas en la sede de la Reserva Federal, en una pesquisa que el actual número uno de la Fed ha denunciado como una amenaza a la independencia del banco.
De hecho, estos meses de ataques personales de Trump a gobernadores del banco central han alimentado un temor generalizado entre los inversores de que la independencia de criterio en materia de política monetaria de la Fed esté bajo amenaza, lo que podría suponer un riesgo para la inflación en la mayor economía del mundo.
