La Fiscalía General de la República (FGR) informó sobre el aseguramiento de un inmueble utilizado para el robo de combustible en Santa Catarina, Nuevo León, donde fue localizado un túnel clandestino conectado directamente a instalaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex). De acuerdo con las autoridades, la excavación formaba parte de un sistema sofisticado diseñado para extraer hidrocarburos ilegalmente desde un poliducto de la Terminal de Almacenamiento y Despacho de Pemex.
Según explicó el vocero de la FGR, Ulises Lara, agentes de la Agencia de Investigación Criminal detectaron la excavación durante un operativo en un predio donde también se encontraban tractocamiones, autotanques y un contenedor metálico que servía como acceso oculto al túnel. Tras inspeccionar el lugar, las autoridades descubrieron que la excavación conectaba con un inmueble contiguo, por lo que se ejecutó una orden de cateo para ampliar las investigaciones.
Dentro del túnel se localizaron diversos equipos utilizados para la extracción ilegal de combustible, entre ellos una válvula de cierre rápido, un niple soldado al ducto, herramientas de roscado y mangueras de alta presión. Además, el operativo permitió asegurar más de 205 mil litros de hidrocarburo, 23 tractocamiones, 10 autotanques, una grúa, siete cajas secas, vehículos particulares, bidones, tambos, costales de arena y diversa herramienta de construcción presuntamente utilizada para mantener y ocultar la operación clandestina.
El hallazgo ocurre en medio de un panorama preocupante para Pemex, ya que la empresa productiva del Estado reportó pérdidas superiores a los 23 mil millones de pesos durante 2025 a causa del huachicol. De acuerdo con su informe anual, el robo de combustible aumentó más de 14 por ciento respecto al año anterior, alcanzando un promedio de 19 mil 600 barriles robados diariamente.
Pemex también reconoció en su reporte que no existe una mejora sostenida en el combate al robo de hidrocarburos y advirtió sobre el riesgo de que personal interno pueda estar involucrado en estas actividades ilícitas. El caso de Nuevo León vuelve a evidenciar el nivel de organización y logística que han alcanzado las redes dedicadas al robo de combustible en distintas regiones del país.
Con Información de El Financiero
