El Gobierno de México publicó este miércoles un aviso en el Diario Oficial de la Federación (DOF) para invitar a la ciudadanía a presentar comentarios sobre el funcionamiento del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Esta acción abre un proceso de consulta pública previo a la revisión formal del acuerdo, prevista para 2026.
De manera paralela, el Gobierno de Estados Unidos dio inicio a un procedimiento similar a través de la Representación Comercial (USTR), que lanzó su convocatoria en el Registro Federal. Sin embargo, a diferencia de México, las directrices estadounidenses señalan objetivos específicos sobre los cuales esperan recibir aportaciones.
El T-MEC, que sustituyó al antiguo TLCAN, entró en vigor el 1 de julio de 2020. Su artículo 34.7 establece que el tratado tendrá una vigencia de 16 años, aunque debe realizarse una Revisión Conjunta en su sexto aniversario, en 2026. Esa evaluación permitirá a los tres países miembros valorar ajustes, proponer acciones y decidir sobre la continuidad del acuerdo.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, explicó que la consulta en México busca ser un proceso abierto y accesible, con la finalidad de recabar comentarios, recomendaciones y evaluaciones de todos los sectores interesados. Para ello, se habilitaron canales digitales, como el correo consultas.tmec@economia.gob.mx y el sitio web http://www.buzontmec.economia.gob.mx, así como la recepción de documentos en formato físico en las oficinas de la Secretaría de Economía.
El plazo para enviar observaciones será de 60 días naturales a partir de la publicación del aviso. Con esta convocatoria, México busca garantizar que la revisión del T-MEC refleje no solo los intereses gubernamentales, sino también las inquietudes y propuestas de la sociedad civil, el sector privado y la academia.
Por su parte, la USTR en Estados Unidos también abrió la posibilidad de presentar comentarios y testimonios orales en una audiencia pública. Entre los temas de interés se encuentran el cumplimiento del tratado, el clima de inversión en América del Norte, las estrategias de competitividad regional y la cooperación frente a prácticas de países externos que puedan afectar la economía de la región.
El proceso de revisión del T-MEC se convierte así en un ejercicio clave para evaluar los avances logrados desde su implementación en 2020 y para definir el rumbo que tomará el comercio en América del Norte en la próxima década.
Con información de El Economista
bvp
