El gobierno de Estados Unidos anunció que aplicará un proceso de revisión continua sobre las 55 millones de visas vigentes —turísticas, estudiantiles y laborales— para identificar posibles violaciones que podrían conducir a la revocación del visado o deportación. Entre los factores considerados están el uso excesivo de estatus migratorio, antecedentes criminales, amenazas a la seguridad, actividades terroristas o contenido extremista en redes sociales.
El nuevo esquema contempla la evaluación constante de información nueva, incluyendo registros policiales, migratorios y redes sociales, lo que podría prolongar significativamente el tiempo de procesamiento de visas. Además, se ha suspendido la emisión de visados para conductores de camiones comerciales, a fin de priorizar la seguridad vial y proteger los empleos locales.
Expertos advierten que esta estrategia puede convertirse en una práctica discriminatoria y limitar derechos civiles como la libertad de expresión.
Con información de El Universal.
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