Medios de comunicación australianos identificaron al padre y al hijo sospechosos de perpetrar el ataque masivo ocurrido en la playa de Bondi, en Sídney, donde murieron 15 personas. De acuerdo con reportes de la cadena pública ABC y de las televisoras 9News y 7News, los implicados serían Sajid Akram, de 50 años, y su hijo Naveed Akram, de 24.
Las identificaciones fueron publicadas citando fuentes cercanas a la investigación, aunque la policía de Nueva Gales del Sur se ha negado hasta el momento a confirmar oficialmente los nombres de los sospechosos. Aun así, las autoridades han ofrecido detalles generales sobre ambos individuos durante distintas conferencias de prensa.
Por separado, un imán que impartía clases de recitación del Corán a Naveed Akram afirmó a CNN que pudo reconocer al joven en un video del ataque. Sheikh Adam Ismail explicó que Akram acudió al Instituto Al Murad de Sídney en 2019, donde tomó clases durante aproximadamente un año.
Ismail condenó públicamente el ataque y subrayó que los hechos contradicen de manera absoluta las enseñanzas del islam. Señaló que el Corán prohíbe explícitamente quitar la vida a personas inocentes y lamentó que, en este caso, dichas enseñanzas no fueran comprendidas ni practicadas.
Las autoridades informaron que Naveed Akram, quien nació en Australia, permanece hospitalizado y podría enfrentar cargos penales relacionados con el tiroteo. Su padre, Sajid Akram, murió durante un enfrentamiento armado con la policía en el lugar de los hechos. El ministro del Interior, Tony Burke, indicó que el padre había emigrado a Australia en 1998.
El lunes, fuerzas de seguridad realizaron cateos en propiedades vinculadas a ambos sospechosos, incluida una vivienda de alquiler temporal en el suburbio de Campsie, donde se cree que se hospedaron antes del ataque. En el lugar se aseguraron armas de fuego y varias maletas, según reportes de medios locales.
Las autoridades también revelaron que el joven había sido investigado en 2019 por la Organización Australiana de Inteligencia de Seguridad (ASIO) debido a vínculos con otras personas bajo vigilancia. Sin embargo, el primer ministro Anthony Albanese afirmó que en ese momento no se detectó una amenaza activa.
En cuanto al padre, la policía confirmó que contaba con una licencia de armas de fuego desde 2015 y que poseía varias armas de manera legal. Tras el ataque, seis armas fueron incautadas y las autoridades continúan revisando los antecedentes de ambos sospechosos.
Con información de CNN
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