La tensión entre Irán y Estados Unidos volvió a aumentar este jueves luego de que Teherán acusara a Washington de violar el acuerdo de alto al fuego alcanzado el pasado 8 de abril. Según el Gobierno iraní, los recientes ataques estadounidenses contra territorio de la República Islámica han dejado «prácticamente inútil» el pacto que buscaba frenar las hostilidades tras el conflicto iniciado a finales de febrero.
A través de un comunicado, el Ministerio de Exteriores iraní calificó la ofensiva estadounidense como una «agresión generalizada» y una grave violación del Derecho Internacional y de la Carta de las Naciones Unidas. Además, responsabilizó directamente a las autoridades estadounidenses de cualquier consecuencia derivada de la escalada militar en la región.
El Gobierno iraní también criticó a varios países de Medio Oriente por permitir el uso de sus territorios e instalaciones militares por parte de Estados Unidos para realizar operaciones contra Irán.
Según el comunicado, cualquier nación que facilite infraestructura o recursos para estas acciones corre el riesgo de ser considerada parte del conflicto. Teherán reiteró que mantiene el derecho a defenderse y aseguró que continuará respondiendo a cualquier agresión que considere una amenaza para su seguridad nacional.
Asimismo, Irán pidió a los miembros de la Organización de las Naciones Unidas pronunciarse contra las acciones de Washington y advirtió que el silencio de la comunidad internacional podría agravar aún más la crisis en la región.
Horas después de las acusaciones, la Guardia Revolucionaria iraní informó sobre el lanzamiento de dos nuevas oleadas de ataques contra objetivos militares estadounidenses en Bahréin, Kuwait y Jordania.
De acuerdo con la versión iraní, fueron alcanzados 18 objetivos estratégicos, entre ellos las bases aéreas de Alí al Salem y Ahmad al Jaber, en Kuwait, así como la base de Sheij Isa, en Bahréin.
La organización militar afirmó que estas acciones representan una respuesta directa a los recientes ataques estadounidenses contra instalaciones iraníes, incluyendo posiciones de la Guardia Revolucionaria, dependencias policiales y zonas cercanas al aeropuerto de Bandar Abbas.
Además, Teherán aseguró haber desplegado drones contra instalaciones de la Quinta Flota de Estados Unidos en Bahréin, apuntando particularmente a sistemas de comunicación y radares vinculados a baterías antimisiles Patriot.
En Jordania, la Guardia Revolucionaria afirmó haber lanzado doce misiles balísticos contra la base aérea de Azraq, asegurando que destruyeron infraestructura militar y aeronaves de combate.
En Jordania, el Ejército informó que sus sistemas de defensa antiaérea interceptaron 20 misiles dirigidos hacia la base de Azraq y aseguró que los restos de las interceptaciones no provocaron víctimas ni daños significativos.
Por su parte, Bahréin confirmó que una menor de 11 años sufrió heridas leves durante uno de los ataques. Además, se registraron daños materiales en distintas zonas del país, incluyendo áreas de Hamad y la capital, Manama.
Mientras tanto, Kuwait señaló que sus sistemas de defensa respondieron a objetos aéreos hostiles y confirmó que las operaciones aeroportuarias fueron reanudadas tras una breve suspensión preventiva.
En medio del aumento de la tensión regional, un petrolero sufrió un incendio en su sala de máquinas tras un incidente ocurrido frente a las costas de Omán.
El hecho fue reportado por el centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO), organismo vinculado a la Armada británica, que indicó que el siniestro ocurrió a unos 39 kilómetros al noreste de Sohar.
Hasta el momento no se han reportado daños ambientales ni se han esclarecido las causas del incidente. Las autoridades continúan investigando lo ocurrido mientras recomiendan a las embarcaciones extremar precauciones en la zona.
El episodio se produce apenas un día después de que India confirmara la muerte de tres marineros desaparecidos tras un ataque estadounidense contra un buque en el golfo de Omán, un hecho que generó críticas desde Nueva Delhi.
La nueva escalada entre Irán y Estados Unidos aumenta la incertidumbre sobre la estabilidad en Medio Oriente y pone en duda la continuidad del alto al fuego que buscaba contener uno de los conflictos más delicados de la región.
Con información de Aristegui Noticias.
