lunes, junio 17, 2024

ABSORCIÓN DE VITAMINA D FORTALECE SISTEMA INMUNE

La vitamina D, conocida también como la vitamina del sol, es un nutriente esencial que despierta cada vez más interés en la comunidad médica y científica debido a su papel que tiene en la salud humana. Al parecer, es de los pocos temas en tendencia que tienen la relevancia científica que a continuación te vamos a explicar. Esta vitamina, a diferencia de otras, tiene una característica particular: nuestro cuerpo puede sintetizarla cuando nos exponemos a la luz solar. Esencial para diversas funciones en el organismo, la vitamina D es el factor clave de numerosos procesos metabólicos.

Antes, ¿qué es la Vitamina D?

La vitamina D es un grupo de compuestos liposolubles, es decir, solubles en grasas, que incluyen vitamina D2 (ergocalciferol) y vitamina D3 (colecalciferol). La principal fuente de vitamina D para la mayoría de las personas proviene de la exposición a la luz solar, mientras que una menor cantidad se obtiene de ciertos alimentos como pescados grasos, hígado de res y productos fortificados, como la leche y los cereales.

Sus principales acciones en el cuerpo

Esta vitamina tiene funciones fundamentales en el cuerpo humano. Una de las más conocidas es su papel en el metabolismo del calcio y del fósforo, nutrientes vitales para la salud de los huesos y dientes. Además, la vitamina D cobra una importante relevancia en el sistema inmunológico, ayudando a combatir infecciones y enfermedades. Investigaciones recientes también sugieren que la vitamina D puede desempeñar un papel en la prevención de ciertos tipos de cáncer, aunque se necesitan más estudios para confirmar estos hallazgos.

Y…¿El sol, qué tiene que ver?

El sol desempeña un papel fundamental en la producción de vitamina D en nuestro cuerpo. Cuando la piel se expone a la radiación ultravioleta B (UVB) del sol, se inicia la síntesis de vitamina D3. Este proceso comienza cuando el 7-dehidrocolesterol presente en la piel reacciona con la luz UVB, convirtiéndose en pre-vitamina D3, que luego se transforma en vitamina D3 activa en el hígado y los riñones.

El papel de la vitamina D en el sistema inmunológico es crucial. Investigaciones sugieren que la vitamina D ayuda a regular la función de las células inmunitarias, lo que puede mejorar la respuesta del cuerpo a las infecciones y reducir el riesgo de enfermedades autoinmunes.

A pesar de todos estos datos, la población en general tiene el interrogante de cuánto tiempo tienes que exponerte al Sol para poder absorber de manera eficiente la vitamina.

Según estudios, aproximadamente el 80% de la vitamina D que necesitamos proviene de la exposición solar, mientras que el 20% restante se obtiene de la dieta. Para garantizar una absorción adecuada de vitamina D, se recomienda exponerse al sol durante al menos 15 minutos, al menos tres veces a la semana, preferiblemente entre los meses de marzo y octubre. Es importante que la exposición solar se realice en la cara y los brazos, ya que estas áreas tienen una mayor capacidad de sintetizar vitamina D. Sin embargo, es crucial tomar precauciones para evitar quemaduras solares y el riesgo de cáncer de piel, utilizando protector solar con un factor de protección (FPS) de al menos 15 a 30.

Con información de Enséñame de ciencia.

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