La agencia calificadora Moody’s Ratings estimó que la reducción progresiva del uso de efectivo y la adopción masiva de métodos de pago digitales detonarán una expansión masiva en el acceso al crédito dentro de México, beneficiando principalmente a las familias y a las pequeñas y medianas empresas (pymes).
De acuerdo con el análisis de la institución, la transición hacia una economía más digitalizada traerá consigo dos grandes catalizadores financieros:
- Mayor formalización: Al reducirse las transacciones físicas en efectivo, un porcentaje importante de la economía informal migrará hacia canales rastreables y regulados.
- Historial transaccional: Los cobros y pagos digitales generarán una huella financiera clara que permitirá a los bancos y entidades crediticias evaluar de manera más precisa y confiable el perfil de riesgo de nuevos clientes.
Históricamente, la falta de comprobación de ingresos y la informalidad han sido las principales barreras para que millones de mexicanos obtengan financiamiento bancario tradicional. Con esta evolución tecnológica, Moody’s prevé un ecosistema financiero mucho más inclusivo y eficiente a nivel nacional.
Con información de Infobae
