Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años cuyo desalojo de su vivienda en Madrid provocó una ola de protestas en España, falleció el 7 de octubre tras permanecer hospitalizada durante dos semanas.
La mujer había vivido durante más de 70 años en el mismo departamento, pero el pasado 23 de septiembre fue desalojada después de una larga disputa legal con la empresa propietaria del inmueble, que cuestionaba la vigencia de su antiguo contrato de alquiler.
Debido a sus problemas de movilidad y su delicado estado de salud, Maricarmen fue retirada de su vivienda en silla de ruedas y posteriormente trasladada en camilla al Hospital Gregorio Marañón, donde permaneció ingresada hasta su fallecimiento.
Las imágenes de su desalojo provocaron indignación y movilizaciones multitudinarias en distintas ciudades españolas. En Madrid, miles de personas se manifestaron y comenzaron una acampada en la Puerta del Sol para exigir medidas contra los desalojos, el aumento de los alquileres y la especulación inmobiliaria.
Aunque el 28 de septiembre se alcanzó un acuerdo para que Maricarmen pudiera regresar a su hogar con un alquiler asequible, la mujer falleció antes de que pudiera concretarse su regreso.
Su caso también intensificó el debate político sobre la crisis de vivienda en España. El Gobierno impulsó medidas para proteger a los inquilinos, pero dos decretos fueron rechazados por el Congreso, en medio de una crisis política que derivó en la convocatoria de elecciones anticipadas para el 29 de noviembre.
Tras su muerte, organizaciones sociales convocaron nuevas manifestaciones y homenajes en distintas ciudades del país, mientras mantienen su exigencia de garantizar el acceso a una vivienda digna.
Con Información de F noticias
