El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, anunció este lunes su renuncia como líder del Partido Laborista y jefe de gobierno, menos de dos años después de haber llegado al poder con una de las victorias electorales más contundentes de las últimas décadas. Desde Downing Street, Starmer informó que ya notificó su decisión al rey Carlos III y señaló que permanecerá en el cargo hasta que su partido elija a un nuevo líder.
La salida del mandatario se produce tras meses de desgaste político marcado por una caída constante en su popularidad, diversas controversias dentro de su administración y una serie de medidas impopulares, entre ellas recortes a programas de apoyo social. A esto se sumaron los malos resultados obtenidos por el Partido Laborista en recientes elecciones locales y regionales, lo que incrementó la presión interna para un relevo en la dirigencia.
Durante su mensaje, Starmer defendió el trabajo realizado durante su gestión y aseguró que deja un partido más fuerte que el que encontró. También prometió colaborar para garantizar una transición ordenada. Entre los posibles sucesores destaca Andy Burnham, actual diputado y exalcalde de Mánchester, quien es considerado uno de los principales favoritos para asumir el liderazgo laborista y convertirse en el próximo primer ministro británico.
Con Información de BBC
