Un poderoso terremoto de magnitud 7.8 estremeció este lunes el sur de Filipinas, dejando al menos 19 personas fallecidas, siete desaparecidas y más de un centenar de heridos, además de causar importantes daños en infraestructura y activar alertas de tsunami en distintos países de la región del Pacífico.
El movimiento telúrico tuvo su epicentro frente a las costas de la isla de Mindanao y es considerado el más fuerte registrado en Filipinas durante este año.
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Daños severos y labores de rescate en Mindanao
De acuerdo con reportes de las autoridades, el sismo se produjo en una zona marítima cercana a la provincia de Sarangani, al oeste de Mindanao. La fuerza del terremoto provocó el derrumbe de varios edificios y afectaciones en numerosas estructuras.
Una de las ciudades más golpeadas fue General Santos, importante centro económico y pesquero del sur filipino, donde al menos un edificio colapsó debido a la intensidad del temblor.
Equipos de emergencia y rescate fueron desplegados en las zonas afectadas para localizar posibles sobrevivientes entre los escombros y evaluar la magnitud de los daños.
Las autoridades informaron además de interrupciones en el suministro eléctrico y daños en infraestructura pública, mientras continúan las evaluaciones en distintas localidades.
Presidente ordena evacuaciones inmediatas
Ante el riesgo de tsunami, el presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr., ordenó la suspensión de clases en varias zonas de Mindanao y pidió a los habitantes de las áreas costeras trasladarse de inmediato a terrenos elevados.
Las autoridades insistieron en que la población debía abandonar las zonas vulnerables sin esperar nuevas instrucciones, priorizando la seguridad ante posibles olas generadas por el terremoto submarino.
Alertas de tsunami en varios países del Pacífico
Tras el sismo, organismos especializados emitieron alertas de tsunami para diversas regiones del Pacífico.
El Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología reportó olas de hasta un metro en las provincias de Sultan Kudarat y Sarangani. Por su parte, el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico advirtió que algunas zonas costeras filipinas podrían registrar olas de hasta tres metros.
Además de Filipinas, las alertas y advertencias alcanzaron a Indonesia, Japón, Taiwán, Palaos, Papúa Nueva Guinea y otras naciones e islas del Pacífico occidental.
En Indonesia, las autoridades ordenaron evacuaciones preventivas en varias provincias costeras, mientras que Japón emitió alertas para amplios sectores de su litoral del Pacífico ante la posible llegada de olas de hasta un metro de altura.
Réplicas continúan tras el terremoto principal
Especialistas informaron que después del terremoto principal se registraron múltiples réplicas, algunas de ellas con magnitudes de hasta 6.5.
Según los primeros análisis, el sismo se originó por un movimiento tectónico asociado a la fosa de Cotabato, una zona activa ubicada al sur de Filipinas.
Las diferencias entre las mediciones reportadas por distintos organismos científicos son habituales durante las primeras horas posteriores a un evento sísmico de gran magnitud.
Filipinas, una región marcada por la actividad sísmica
Filipinas se encuentra dentro del denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las regiones con mayor actividad sísmica y volcánica del planeta.
Esta ubicación geográfica provoca que el país experimente terremotos de manera frecuente. De hecho, en octubre pasado la región oriental de Mindanao registró dos fuertes sismos de magnitudes 7.4 y 6.7 que dejaron al menos ocho personas fallecidas.
Las autoridades mantienen la vigilancia sobre posibles réplicas y continúan las labores de rescate y atención a los afectados por el terremoto que ha vuelto a poner en evidencia la vulnerabilidad de la región ante fenómenos naturales de gran intensidad.
Con información de Euro News.
