El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, reconoció la voluntad política del gobierno federal para atender la crisis de desapariciones en México, aunque advirtió que este problema sigue siendo uno de los desafíos más graves y dolorosos en materia de derechos humanos.
Al concluir una visita de cuatro días al país, el funcionario pidió que el combate a las desapariciones no sea utilizado con fines políticos y que las víctimas permanezcan en el centro de cualquier estrategia institucional.
Durante una conferencia de prensa en el Centro Cultural de España, Türk señaló que las desapariciones provocan un sufrimiento prolongado e inimaginable para miles de familias mexicanas.
Explicó que esta situación también debilita la confianza de la ciudadanía hacia las instituciones del Estado, por lo que insistió en la necesidad de construir un compromiso nacional que vaya más allá de partidos políticos o cambios de gobierno.
“Hago un llamado para que este esfuerzo no se politice ni se polarice”, expresó.
Tras reunirse con colectivos de búsqueda y familiares de personas desaparecidas, Türk afirmó que la demanda más recurrente fue terminar con la impunidad.
Indicó que las familias exigen justicia, sanción a los responsables, reparación del daño y garantías de no repetición.
También reconoció la labor de las madres buscadoras y colectivos ciudadanos, quienes han sido fundamentales para localizar personas y visibilizar la magnitud del problema en México.
Además del tema de desapariciones, el representante de la ONU expresó preocupación por los ataques contra periodistas y defensores de derechos humanos.
Señaló que, aunque México cuenta con un mecanismo de protección relevante en la región, es necesario fortalecer su capacidad preventiva y mejorar las investigaciones tras cada agresión.
Asimismo, mencionó que la inseguridad, la presencia del crimen organizado y los feminicidios continúan siendo retos urgentes para el país.
Türk también se refirió a la reforma judicial en curso y sostuvo que debe garantizarse la independencia de jueces y tribunales, así como su integridad profesional.
En cuanto a la prisión preventiva oficiosa, alertó sobre sus efectos en la presunción de inocencia y el debido proceso, por lo que llamó a que se mantenga como una medida excepcional.
Finalmente, Volker Türk reiteró que la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos mantendrá su disposición para brindar asistencia técnica y acompañamiento al Estado mexicano en la búsqueda de soluciones concretas.
“Mi Oficina seguirá estando, como siempre, a disposición de todos y todas en México”, concluyó.
Con información de La Jornada y El Universal.
